miércoles, 20 de julio de 2016

ABUSO DE ALCOHOL AFECTA A TODOS EN LA FAMILIA



Padres, madres, padres solteros, parejas heterosexuales, parejas homosexuales, hermanos, hermanas, sobrinos, primos, tías ... abuso de drogas y alcohol pueden destruir las relaciones.

¿Qué pueden hacer las familias?

Obtener información acerca de Alcohol, Drogas y Adicción:

Nuestra capacidad para hacer frente a cualquier cosa es una función de cuánto sabemos acerca de lo que nos enfrentamos. A pesar de que han estado viviendo con problemas de alcohol durante algún tiempo, obtener más información sobre el alcohol y la adicción  es un primer paso crítico. No se puede confiar en el sentido común o mitos populares. Obtención de los hechos acerca de cómo el alcohol  afectan al individuo y la familia es muy importante.

Buscar ayuda y apoyo para sí mismo:

La enfermedad del alcoholismo es una enfermedad familiar y afecta a todas las personas cercanas a la persona. No sólo el usuario de alcohol necesita ayuda, incluso si usted no se da cuenta en el momento. Usted y otros miembros de la familia necesita y merece una educación adecuada, ayuda y apoyo en la búsqueda de formas saludables para superar los efectos negativos de la enfermedad. Educación, asesoramiento y grupos de apoyo para la recuperación puede ayudarle a darse cuenta de que usted no está solo, que usted no es responsable por el uso de alcohol o drogas, y que tiene que cuidar de sí mismo, independientemente de si la persona a la que se refiere consigue ayuda.

Para entender mejor la forma en que puede haber sido afectado por el alcohol es responder a estas preguntas:

Alcohol:   ¿Usted está molesta por la bebida de alguien?
Saber lo que puede hacer para ayudar:

Los programas de tratamiento, asesoramiento y grupos de apoyo de recuperación son todas las opciones para conseguir ayuda. Sólo la persona que utiliza el alcohol  puede tomar la decisión de buscar ayuda, pero puede ayudar a crear las condiciones para tomar esa decisión más atractiva. La búsqueda de ayuda y apoyo por su cuenta puede fomentar el interés en el tratamiento o la autoayuda. Mire en las opciones de tratamiento y los costos juntos y expresar su creencia de que el tratamiento va a funcionar.

Si es necesario, considerar una intervención familiar

 La intervención, con el apoyo de un conductor o terapeuta capacitado y con experiencia, es una herramienta poderosa para la familia para recibir educación, orientación y apoyo, con un enfoque en conseguir que la persona a aceptar el tratamiento.

Sea paciente con el proceso de recuperación:

Al igual que con todas las enfermedades crónicas, todo el mundo necesita tiempo para recuperase y puede haber recaídas o interrupciones en el tratamiento. Viejas tensiones y resentimientos pueden estallar de vez en cuando. Aprender de estas situaciones .

Luchar por la recuperación a largo plazo:

Mientras que la adicción al alcohol  no tiene cura conocida, la enfermedad puede ser detenida una vez que el individuo se abstiene de alcohol.

martes, 5 de julio de 2016

Así afecta el consumo de alcohol a nuestro sueño


Un consumo moderado puede ayudar a conciliar el sueño, pero si te pasas es probable que te despiertes a media noche.
Afecta directamente a la fase REM del sueño, la que nos permite luego estar alerta de día y tener buena capacidad de aprendizaje.
También se incrementan las ganas de ir al baño, por ser diurético.
Acostarse con unas copas de mal no es buena idea. Pese a frases hechas como 'dormir la mona' indican que el alcohol nos sumerge en un sueño profundo y duradero, la realidad dice todo lo contrario.

 La revista Time recoge en un artículo algunas de las claves de este asunto. Un consumo moderado sí que puede ayudar a conciliar el sueño, pero por definición, el alcohol presenta incompatibilidades con el sueño profundo y reparador. 
La fase REM del sueño, la que se produce aproximadamente una hora y media después de dormirse, es la que registra los sueños y la que es fundamental para aspectos como estar alerta de día, tener buena capacidad de aprendizaje o memoria. 
El consumo de alcohol afecta directamente esta fase. Así lo afirma Philip Gehrman, profesor del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Pennsylvania: "Básicamente, el alcohol es un supresor de la fase REM, así que cuanto más alcohol consumimos, menos REM tenemos". 
Pero no sólo eso. El consumo de alcohol provoca ardor, porque es un depresor del esfínter esofágico inferior, el músculo que comunica estómago y esófago. Al estar relajado, se mantiene abierto y provoca que los ácidos del estómago suban hacia arriba y provoquen ardor. Otro aspecto negativo: el alcohol es diurético. Eso puede provocar que tengamos la necesidad de levantarnos para ir al baño con más frecuencia si hemos bebido, hecho que puede afectar el ciclo de sueño.
20MINUTOS. 03.07.2016

¿Como se produce el alcoholismo?


Todos tenemos experiencia de cómo en nuestro medio, la mayor parte de la población consumen bebidas alcohólicas, iniciándose este consumo, desde edades muy tempranas.
Entre los bebedores ocasionales encontramos grupos diferentes como:
1.- Los que continúan bebiendo de forma ocasional sin haber sufrido ninguna consecuencia.
2.- El grupo de los que han tenido algún problema puntual, como un accidente de tráfico o una pelea, pero que no han desarrollado una dependencia alcohólica
3.- La de los alcohólicos, que son aquellos sujetos que han quedado atrapados por el alcohol como en la tela de una araña
¿Por qué existen estas diferencias? ¿Qué hace que algunos bebedores se conviertan en alcohólicos y otros no?
Todavía no hemos logrado responder a la pregunta de por qué las personas se hacen adictas y adquieren y mantienen una conducta tan desadaptada que les lleva en muchos casos a la autodestrucción.
Para poder entender estas diferencias tendremos que plantearnos que el desarrollo del alcoholismo es un proceso largo, de bastantes años y en los que intervienen muchos factores que se interrelacionan entre sí.

El proceso del alcoholismo
El proceso del alcoholismo
El paso de la abstinencia al uso, inicio del consumo, sigue las mismas leyes que cualquier producto del mercado. Existe una oferta y una demanda y cuando ambas coinciden surge el consumo.
Entre los factores que favorecen la oferta, nos encontramos con que en nuestro país, además de existir una gran sobreproducción, se produce una importación masiva de bebidas alcohólicas
Si a eso unimos el bajo precio de las bebidas alcohólicas en España, la tremenda cantidad de putos de venta y el deficiente control de la oferta entenderemos la facilidad con que las bebidas alcohólicas se ofertan a toda la sociedad de manera permanente.
Esto se produce principalmente porque las bebidas alcohólicas son un producto comercial muy lucrativo
Demanda - Uso - Oferta
La demanda se favorece por algunos de estos factores:
Publicidad ( es muy fuerte a pesar de las leyes que la restringen. La publicidad va siempre por delante de la legislación)
Presión social ( nuestra cultura hace que en cualquier acontecimiento social se nos ofrezcan bebidas alcohólicas
Simbología de las bebidas alcohólicas ( aprovechada por la publicidad )
Ser adultos, integrarse, distinguirse…
Dificultad para encontrar alternativas (es difícil encontrar espacios de ocio, libres de bebidas alcohólicas)
Motivaciones individuales diversas
(curiosidad, experimentación evasión….)
Como podemos observar, el simple hecho de consumir o no consumir depende de muchos factores y por…
CLICK TO TWEET
Si seguimos adelante en la línea del proceso para llegar a ser alcohólico, nos encontramos que el abuso de alcohol puede ser agudo y crónico.
En el caso del abuso crónico, se produce, cuando se establece un hábito, en el que se repite una conducta, que es el beber de forma abusiva.
¿Y cómo se produce esta conducta?
Si intentamos explicar esta conducta, con cualquier otra, nos encontramos con la complejidad. Ya que:
Es una conducta intervienen al menos los siguientes factores:
Factores biológicos
Factores psicológicos
Motivaciones
Necesidades
Valores
En la que intervienen principalmente:
Algunos rasgos psicológicos como son:
La ansiedad
la necesidad de buscar nuevas sensaciones
La hiperactividad
La inseguridad
La timidez
El poder cubrir algunas necesidades emocionales (estas van cambiando con la edad) pero algunas que favorecen este hábito y que aparecen en la adolescencia pero pueden continuar durante toda la vida, serían alguna de la siguientes. Necesidad de aventura (con frecuencia por aburrimiento), necesidad de aliviar angustia y encontrar significado existencial, necesidad de crecimiento, necesidad de aceptación y necesidad de placer.
El alcohol, al menos aparentemente, puede satisfacer algunas de estas necesidades de una forma transitoria pero esta satisfacción favorece el hábito.
Poseer algunos valores muy arraigados en nuestra sociedad pueden facilitar este hábito:
Hedonismo
Evitar los problemas
Satisfacer inmediatamente nuestras necesidades
Buscar soluciones mágicas o químicas a los problemas
Conseguir la eficacia a cualquier precio
Necesidad de competir y consumismo
Conclusión
Una vez llegados a la adquisición del hábito de consumo abusivo estamos en la antesala del alcoholismo y, por supuesto, a estas alturas ya las bebidas alcohólicas pueden habernos causado serios problemas.
A partir de este momento al paso a que se produzca una dependencia alcohólica es muy pequeña y aún en el caso de que esta no se produjera, existen muchas probabilidades de que aparezcan problemas relacionados con el alcohol.
En el próximo post intentaré explicar cómo se produce el paso de la frontera.
Magnifico articulo del Dr. Reina. Psiquiatra, Psicoterapeuta.

martes, 31 de mayo de 2016

Alcohol y Atención Primaria: ¿Sabe cuánto beben sus pacientes?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren en el mundo más de 3 millones de personas a causa del consumo de alcohol. En el informe más reciente, que data de 2014, se cifraba el número de defunciones ocurridas en 2012 en 3,3 millones.

Cuando se habla de las consecuencias del consumo de alcohol para la salud es evidente que no todo se reduce a la dependencia. Beber incrementa el riesgo de desarrollar más de 200 enfermedades y de tener graves accidentes. Para el subdirector general de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OMS, «es necesario hacer mucho más para proteger a las poblaciones de las consecuencias negativas del consumo de alcohol sobre la salud». A su juicio, el informe de 2014 deja claro que «no hay lugar para la complacencia cuando se trata de reducir el uso nocivo del alcohol».
El informe mostraba que en el año 2010 el consumo mundial de alcohol fue el equivalente a 6,2 litros de alcohol puro por cada persona mayor de 14 años, es decir, 13,5 gramos de alcohol puro al día.
No obstante, hay que tener en cuenta que gran parte de la población del planeta, el 61,7% de los mayores de 14 años, no probó bebidas alcohólicas en los últimos 12 meses, y es que en su consumo influyen muy diversos factores de tipo cultural, religioso, económico y político, por lo que las cifras varían mucho de un país a otro e incluso entre continentes.
Por ejemplo, las mujeres tienen una mayor tendencia a ser abstemias a lo largo de su vida que los hombres, y se ha visto que cuanto mayor es la riqueza económica de un país, más alcohol se consume y menor es el número de personas abstemias.
06 12 7DM868 EN PORTADA tab 1Alcohol en España
El informe de la OMS mostraba que en nuestro país el consumo entre 2008 y 2010 fue de 11,2 litros de alcohol puro por cada habitante mayor de 14 años. La cifra es algo inferior respecto al periodo 2003-2005 (12,3 L) y ligeramente superior a la media de la región europea de la OMS (10,9 L). Como era de esperar, el consumo es mayor en varones que en mujeres (15,9 frente a 6,7 L) (tabla 1).
A lo largo de los años el consumo en España se ha ido reduciendo, de modo que ha pasado de los 15 litros de alcohol puro por persona a mediados de los años sesenta del pasado siglo a los 10 litros en 2010 (figura 1). También se observa un claro cambio de patrón, de manera que el vino, que era con diferencia la bebida más consumida hace medio siglo, ha sido superada actualmente por la cerveza e incluso 06 12 7DM868 EN PORTADA fig 1por los licores.
En la actualidad, la bebida alcohólica más consumida en nuestro país es la cerveza, seguida de los licores y del vino (figura 2). El porcentaje de personas abstemias durante toda la vida es del 12,6%, más mujeres (17,1%) que hombres (8%).
Por otro lado, la proporción de personas en España con trastornos de salud relacionados con el consumo de alcohol es del 1,3% y el de personas con dependencia del 0,7%, cifras bajas si las comparamos con la media de la Región Europea de la OMS, que son del 7,5% y del 4%, respectivamente.
Graves consecuencias
Ya se ha comentado que 3,3 millones de fallecimientos ocurridos en 2012 estuvieron relacionados con el consumo abusivo de alcohol, lo que supone el 5,9% de todas las muertes. Existe una clara diferencia por sexos, ya que la bebida estuvo implicada en el 7,6% de todas las muertes de varones y sólo en el 4% de las muertes de mujeres.
Además, ese año 139 millones de años de vida ajustados por discapacidad (DALY) fueron atribuibles al consumo de alcohol. Es decir, el 5,1% de la carga global producida por enfermedades y lesiones. De hecho, son muchas las patologías relacionadas con el consumo excesivo de alcohol,06 12 7DM868 EN PORTADA fig 2desde problemas neuropsiquiátricos a cáncer, pasando por lesiones, enfermedades gastrointestinales o cardiovasculares.
Para Paul Wallace, profesor emérito de Atención Primaria del University College London (Reino Unido), «el consumo de alcohol representa un enorme problema de salud pública en Europa. Es la región del mundo donde se bebe más alcohol, y aunque el consumo está disminuyendo lentamente en algunos países, incluido el Reino Unido, sigue constituyendo un gran riesgo. Por ejemplo, entre la las personas de 15 a 59 años el alcohol es probablemente la principal causa de mortalidad y discapacidad».
El «Programa para abordar el consumo de riesgo de alcohol desde la atención primaria», editado por el Ministerio de Sanidad y elaborado conjuntamente con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), valoró la mortalidad atribuible al alcohol en España a partir de un estudio realizado por el Instituto de Estudios de Alcohol y Drogas de la Universidad de Valladolid. Ese estudio concluía que la cifra de muertes relacionadas con el consumo de alcohol en 2004 en nuestro país fue de 8.391, lo que representa el 2,3% de la mortalidad total ese año y el 9,2% de la carga de morbilidad, cifras sólo superadas por el tabaquismo y la hipertensión arterial. El mismo documento señalaba que la media de años potenciales de vida perdidos por causas relacionadas con el consumo de alcohol fue de 22,6 años.
Consumo de riesgo
En opinión de Paul Wallace, que ha dedicado buena parte de su carrera al abordaje de este problema desde la atención primaria (AP), no debe sugerirse que exista un nivel de consumo seguro de alcohol: «Más bien habría que hablar de un nivel de consumo que comporta un riesgo bajo. Las recomendaciones británicas actuales aconsejan no consumir más de 14 unidades a la semana, teniendo en cuenta que una unidad sería el equivalente a una copa pequeña de vino». Además, resalta que esa misma cantidad es el máximo que se recomienda tanto para hombres como para mujeres.
Respecto a las diferencias de consumo por sexos y cómo afecta el alcohol a cada sexo, Wallace destaca que el nivel de consumo de hombres y mujeres tiende a ser distinto, aunque cada vez está más igualado, ya que el masculino está estabilizado y el femenino está creciendo. «Otra cuestión es que hombres y mujeres metabolizan el alcohol de manera distinta –añade–, probablemente porque existen diferencias de tamaño (los hombres suelen ser más grandes que las mujeres) y porque la distribución de la grasa corporal también es diferente. Esto implica que la exposición al alcohol entre las mujeres es más prolongada.»
Alcohol entre los jóvenes
En cuanto a los jóvenes, este investigador reconoce que el consumo de alcohol representa un grave problema en Europa. «No conozco la situación real en España –comenta–, pero en el Reino Unido existe un gran problema con el consumo de borrachera. Los diarios están llenos de artículos sobre jóvenes que salen por la noche a emborracharse. Muchas veces se trata de jóvenes que compran bebida barata antes de salir a la calle y se emborrachan sin apenas gastar nada en los bares. Hay mucho debate sobre esto, aunque realmente el consumo está disminuyendo».
En España la situación no difiere demasiado. Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2014/2015, cuyos resultados se presentaron el pasado mes de febrero, aunque la prevalencia del consumo de alcohol entre los jóvenes de 14 a 18 años sigue siendo muy elevada, se ha detectado un considerable descenso, sobre todo en el caso de los consumos intensivos (frecuencia de borracheras en los últimos 30 días y consumo en forma de atracón), lo que demostraría que el trabajo realizado en materia de prevención ha empezado a ofrecer resultados.
Aun así, 285.700 estudiantes de entre 14 y 18 años empezaron a consumir alcohol durante el periodo de estudio (154.600 chicas y 131.100 chicos).
Los datos de esta encuesta revelan que el 78,9% de los estudiantes de esa edad ha probado alguna vez en la vida el alcohol, el 76,8% lo había consumido en el último año y el 68,2% lo había hecho en el último mes.
El porcentaje de estudiantes que bebe aumenta los fines de semana. Beben sobre todo cerveza entre semana y, en fin de semana, combinados, seguidos de cerveza y vino.
En cuanto al consumo intensivo, la encuesta destaca que el 1,7% de los jóvenes ha consumido alcohol diariamente en los últimos 30 días (0,9% a los 14 años y 2,4% a los 17 años). Uno de cada tres ha consumido alcohol en forma de atracón en los últimos 30 días. Este patrón de consumo aumenta con la edad, y a los 18 años este porcentaje se eleva al 50%.
Por lo que respecta al ‘botellón’, este tipo de consumo ha disminuido ligeramente en los últimos años. El 57,6% de los estudiantes ha participado en un botellón alguna vez en los últimos 12 meses (frente al 62% de la encuesta anterior). La frecuencia de esta práctica también aumenta con la edad, hasta alcanzar el 71,2% a los 18 años.
También descienden las borracheras, de manera que 2 de cada 10 estudiantes se han emborrachado alguna vez en el último mes, y 3 de cada 10 escolares tienen un consumo de riesgo durante los fines de semana. Por otro lado, se observa que las mujeres consumen alcohol en mayor proporción que los hombres, e incluso el porcentaje de chicas que se emborrachan es mayor que el de los chicos.
06 12 7DM868 EN PORTADA recuadroAbordaje desde la atención primaria
Precisamente Paul Wallace firmó en 1988 uno de los estudios de referencia sobre cómo deberían manejar los médicos de AP el consumo excesivo de alcohol (BMJ 1988; 297: 663). Su objetivo fue determinar la efectividad del consejo médico a los bebedores excesivos para reducir su consumo. Se trató de un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado, con una duración de 12 meses. Los pacientes participantes se seleccionaron mediante una encuesta y aceptaron participar un total de 909, personas que habían bebido por encima de los límites en los últimos 7 días y que nunca habían recibido consejo médico al respecto.
Fueron separados aleatoriamente en un grupo de tratamiento y en un grupo control. Los del primer grupo fueron entrevistados por un médico de AP formado a tal efecto, y recibieron información y consejo para reducir el consumo, así como un diario donde apuntar lo que bebían cada día.
Los resultados muestran que los participantes varones redujeron su consumo en 18 unidades de alcohol semanales al cabo de un año, mientras que los del grupo control lo disminuyeron solamente en 8 unidades. En el caso de las mujeres, las del grupo de tratamiento redujeron el consumo en 11 unidades y las del grupo control en 6.
La proporción de hombres que siguieron manteniendo un consumo excesivo (más de 35 unidades de alcohol a la semana) disminuyó en un 43,7% entre los del grupo de tratamiento, frente a sólo un 25,5% en el grupo control. Entre las mujeres, la proporción de las que siguieron consumiendo en exceso (más de 21 unidades semanales) cayó un 47,7% en el grupo de tratamiento, frente a un 29,2% en el grupo control.
Además, cuanto más numerosas fueron las intervenciones del médico de AP, mayor fue la reducción de consumo registrada, lo que pone de relieve la importancia que puede tener el consejo desde el primer nivel asistencial. Este estudio de Paul Wallace concluía que si sus resultados se aplicaran a la población total del Reino Unido, cada año se podría reducir el número de bebedores excesivos hasta niveles de consumo moderados en 250.000 hombres y en 67.000 mujeres.
En la entrevista que acompaña este reportaje, este investigador considera que basta con tres preguntas sencillas para identificar qué pacientes tienen un consumo de riesgo, y que lo más importante que puede hacer el médico de AP es estar concienciado sobre el problema y establecer una relación de confianza con los pacientes para que hablen del problema y reflexionen, algo que no resulta fácil en todos los casos en el ámbito de la consulta médica.
Identificación precoz e intervención breve
En el «Programa para abordar el consumo de riesgo de alcohol desde la atención primaria» se señala que la identificación precoz de los consumidores de riesgo mediante el cribado sistemático es la piedra angular de las intervenciones preventivas en alcohol desde el ámbito sanitario, y que la AP está en una posición de privilegio para prevenir y minimizar los principales daños que ocasiona el alcohol.
Dicho documento pone de manifiesto que, «con la realización de un cribado y con la asistencia y el esfuerzo adecuado, se podría conseguir que las personas que no son dependientes de alcohol abandonen o reduzcan su consumo». «Una vez que se ha desarrollado la dependencia –añade–, el abandono del consumo de alcohol es más difícil y a menudo requiere tratamiento especializado. Aunque no todos los bebedores de riesgo llegan a ser dependientes, nadie desarrolla una dependencia sin haber mantenido durante algún tiempo un consumo de riesgo de alcohol.»
Para llevar a cabo el cribado del consumo de riesgo y la posible dependencia al alcohol, la OMS desarrolló la prueba conocida como AUDIT. El estudio original de esta prueba mostró una sensibilidad del 97% y una especificidad del 78% para el consumo de riesgo. También existe el AUDIT-C, que es el instrumento abreviado y ha tenido muy buenos resultados para identificar a los bebedores de riesgo en AP, especialmente varones. Otro cuestionario muy utilizado es el CAGE, que es el que recomiendan organismos como la US Preventive Task Force y el Instituto Nacional para el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA) de Estados Unidos.
Por otro lado, la intervención breve para reducir el consumo de alcohol en personas que presentan consumo de riesgo ha demostrado ser efectiva para reducir este consumo y la morbimortalidad que ocasiona, por lo que el Ministerio subraya que todos los profesionales sanitarios deberían realizarla. Para la OMS, «la intervención breve desde la AP sobre el consumo de alcohol evita enfermedades y muertes prematuras, siendo la intervención sanitaria más coste-efectiva, sólo por detrás de la intervención sobre el consumo de tabaco».
Básicamente, lo que proponen el Ministerio de Sanidad y la semFYC como intervenciones desde la AP son tres actividades: identificar a los pacientes que pueden tener un problema relacionado con el consumo de alcohol, emplear la intervención breve y derivar a aquellos que necesitan ayuda más especializada.
Medidas políticas
Obviamente, tratándose de un problema global de enormes dimensiones, todos los agentes deben están implicados en la lucha contra el consumo abusivo de alcohol, y gran parte de la labor recae en el sector político.
En Europa se puso en marcha hace tiempo el proyecto AMPHORA, integrado en el Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Unión Europea, y cuyos resultados se presentaron en 2013. El objetivo fue investigar en aquellas áreas en las que la evidencia científica todavía no era suficientemente contundente para guiar las políticas europeas en relación con los problemas que generan las bebidas alcohólicas.
Dicho proyecto subrayó la urgente necesidad de reducir los problemas derivados del excesivo consumo en Europa. «No podemos considerar que vivimos en una sociedad justa y razonable –se afirmaba en el documento– si ésta permite que 1 de cada 8 muertes ocurridas durante los años económicamente productivos (15-64 años) se deba al consumo de alcohol, y que los costes de este consumo nos cuesten a cada uno de nosotros alrededor de 311 euros al año en concepto de pérdida de productividad o costes de los sistemas de salud, bienestar y justicia.»
Paul Wallace resume las principales medidas en materia se salud pública que han permitido o permitirían minimizar el problema: «Hay evidencia de que ciertas actuaciones pueden marcar la diferencia en la reducción del consumo de alcohol. Una de ellas es el precio. Existe una relación directa entre el coste del alcohol y su consumo. Cuanto más caro es, menos se consume. La segunda es la accesibilidad: dónde, cuándo y cómo se puede vender y adquirir. Es importante que existan medidas para restringir el acceso al alcohol. Y en tercer lugar, es fundamental el control de la publicidad, el grado en que el consumo de alcohol se promueve desde los medios de comunicación, la televisión, el cine, las vallas publicitarias o los acontecimientos deportivos, ya que los jóvenes pueden tomar como modelos de comportamiento los asociados al consumo de alcohol».
No obstante, este experto también se refiere a la efectividad del cribado y la intervención breve desde la AP, «pero hay otras cosas que podemos hacer y que no tienen que ver con medidas políticas o profesionales –añade–. Debemos pensar en la forma y el ambiente en que los jóvenes son educados, así como en el ejemplo que representan los padres. Son cuestiones muy importantes de cara a la forma en que los jóvenes se enfrentarán en el futuro al consumo de alcohol».



                                  Fuente del articulo 

jueves, 26 de mayo de 2016

Detecta si tu hijo adolescente tiene problemas de alcohol

Una cosa es que en la adolescencia los jóvenes tengan cambios de comportamiento y sean volubles e inestables; pero otra muy diferente que durante esta etapa empiecen a beber. ¿ Cómo saber si tu hijo tiene problemas con el alcohol ? Toma nota de estas recomendaciones.

" Los niños y adolescentes son, por lo general, demasiado inmaduros e inexpertos para beber responsablemente y fácilmente pueden volverse dependientes del alcohol.

Presentan los mismos síntomas de intoxicación que los adultos: arrastran las palabras, tienen poca coordinación, caminan de manera vacilante y muestran signos de deficiente atención y memoria. 

                                                          Podría ser tu hijo

¿ Cómo saber si tu hijo tiene problemas con el alcohol ?

Siguientes puntos para que tomar en cuenta.

Cambios en su conducta. Tiene inestabilidad emocional, alteración del juicio, comportamiento agresivo y comportamiento sexual inapropiado.

Pedirán más dinero del acostumbrado. Si no te justifica para qué lo necesita o descubres que miente para obtenerlo.

Tendrá síntomas de abstinencia . Si no tiene el alcohol disponible es posible que tenga dolores de cabeza, náuseas, vómitos, fatiga y pesadillas.

El alcohol es un depresivo. Puede reducir la tensión y la ansiedad temporalmente, pero también funciona como un “sedante” para el sistema nervioso. Si tu hijo abusa del alcohol, puede parecer muy deprimido, cansado, triste y retraído.


Si buscas más información sobre cómo saber si tu hijo tiene problemas con el alcohol , lo ideal es que acudas a un grupo de ayuda o a centros especializados en adicciones.

¡Que el alcohol no se convierta en tu peor enemigo!

¡Que el alcohol no se convierta en tu peor enemigo!

Principales enfermedades de la adolescencia

“Comencé a tomar alcohol a los 16 años, dos o tres vasos pero fui aumentando la frecuencia hasta que se convirtió en un problema”, relata Andrea de 22 años, quien actualmente  está en el grupo deAlcohólicos Anónimos sección México.
Andrea creció en un ambiente muy conflictivo en su hogar además de que padeció depresión, ansiedad, bulimia y se enfrentó al divorcio de sus padres, lo que la llevó a buscar una salida y el mejor método que encontró fue el alcohol y las drogas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al alcoholismo como una enfermedad de carácter físico, psíquico y social que conduce a la persona a una dependencia al grado que interfiere en su salud, relaciones interpersonales, laborales y aumenta el riesgo de sufrir accidentes.
La agrupación de Alcohólicos Anónimos, señala que más allá de la cantidad que se consuma, hay que tomar en cuenta los efectos que provoca el alcohol en las personas, como es el caso de Andrea quien a pesar de que sólo consumía tres vasos, tenía conductas agresivas y autodestructivas.

“Tuve deseos suicidas y trastornos de límite de personalidad, lo que me llevó a permanecer mes y medio internada en el hospital”.
Durante este tiempo, Andrea recibió fármacos para tratar sus trastornos psicológicos; sin embargo, no la ayudaron, al contrario, agravaron su problema ya que la sensación que le producían cuando bebía alcohol, era algo que no quería dejar de experimentar.
“Yo era muy tímida pero cuando mezclaba el alcohol y las pastillas, era más sociable y divertida”.
Al igual que Andrea, cada vez más jóvenes del país, tienen problemas en su forma de beber. Encuestas realizadas por el Instituto de Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA), indican que más de 2 millones 90 mil 921 millones de personas de la Ciudad de México, es decir, el 32% de la población, abusan del alcohol, quienes tan sólo el 47% son mujeres, mientras que el 19% son hombres, teniendo en promedio los 12.6 años, la edad de inicio del consumo.
Dentro de estas cifras, se encuentra Michel, un joven de 27 años que comenzó en el mundo del alcohol cuando tenía sólo 14 años de edad. Hoy junto con Andrea, está en rehabilitación.
“Comencé a tomar por resentimientos familiares, frustración y un poco por la pérdida de fe. La bebida me quitaba mis angustias, el dolor y me hacía sentir feliz”, narra.
El alcohol causa confort y felicidad momentánea.
Tanto Michel como Andrea narran que el alcohol los hacía olvidar y sentirse alegres y relajados, pero que pasando los efectos, los invadía la soledad, la depresión, se aislaban o eran agresivos.
En este sentido, la psicoterapeuta psicoanalítica, Adriana Jiménez Dávila, perteneciente al Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social,  explica que las personas más propensas a caer en adicciones, tienen baja autoestima y tuvieron carencia de amor durante su infancia, por lo que al beber, se sienten protegidos, anestesiados y reconfortados.
“El alcoholismo también es común en aquellos que tienen problemas para comunicar afecto. La bebida los hace más atrevidos, románticos y exitosos en ciertos momentos, pero al final, se presentan graves consecuencias”
Michel confiesa que su falta de autoestima y amor propio, fue lo que aumentó su problema, al grado que lo hizo mentir, robar, consumir distintos tipos de drogas, pertenecer a pandillas, prostituirse  y dejar su empleo.
“Conforme avanzaba la enfermedad, me ponía más agresivo y robaba para obtener las drogas y el alcohol. Llegue a un punto en que me desaparecía por días y regresaba en terribles condiciones. No podía dormir si al lado de mi cama no había una cerveza”.
La especialista señala que el alcohol genera muchas conductas autodestructivas como deseos suicidas, peleas y sobre todo accidentes automovilísticos.
¡Ojo al volante!
Manejar en estado de ebriedad es la principal causa de accidentes en jóvenes y adultos del país, por lo que se han tomado medidas de prevención como el alcoholímetro que se realiza principalmente los fines de semana, cuando el consumo aumenta.
“La persona que está alcoholizada sabe que no debe manejar, que es riesgoso pero no les importa. Esto es parte de las conductas autodestructivas que pone no sólo en riesgo su vida, sino la de los demás”, menciona Jiménez Dávila.
La inconciencia, el valor que da el alcohol y la falta de cultura de prevención, son los responsables de que al año, se registren aproximadamente 15 mil muertes de jóvenes entre los 15 y 24 años de edad.
Para evitar los accidentes, la psicóloga pide que si algún familiar o amigo está en estado etílico, no se le permita salir del lugar o se le pida un transporte privado que lo traslade, pero cuando la persona bebe sola, infortunadamente no se puede hacer mucho, por lo que es necesario reforzar las medidas de prevención en la población, especialmente en los más jóvenes.
¿Cómo saber si tienes problemas con el alcohol?
La Asociación de Alcohólicos Anónimos, refiere que hay ocho aspectos que caracterizan a las personas que tienen problemas con el alcohol, los cuales son:
  1. Negación y molestia cuando se trata el tema de la forma de beber
  2. Inseguridad por lo que necesita de una copa para sentirse más cómodo
  3. Compulsión por seguir bebiendo, haciendo hasta lo imposible por conseguirlo
  4. Cambia el ambiente y tipo de licor, creyendo que de esta manera controlará su forma de beber
  5. Toma sin planearlo y lo hace en momentos no indicados
  6. Hace promesas y juramentos que no puede cumplir sobre dejar la bebida
  7. Pierde la memoria de manera temporal y con mayor frecuencia
  8. Tiene sentimientos se culpa, lo que se conoce como cruda moral
“Ya llevó cuatro años en la asociación y desde entonces todo ha cambiado. Ya no tomo medicamentos para mis trastornos, estoy más unida con mi familia e incluso me estoy preparando para el examen a la universidad”, confiesa Andrea.
“Yo llevo apenas tres meses, pero todo es diferente. Ya soy más responsable, estoy más unido a mi familia y hasta me envían a viajes en el trabajo, cosa que antes no ocurría”, concluye Michel.
Noticia publicada por 24/05/2016 4:04  en su medico.com

miércoles, 4 de mayo de 2016

Como entiendo un grupo de autoayuda


Un grupo de autoayuda a mi entender.

Es un grupo de individuos con un mismo problema y un mismo fin salir del problema
en mi caso el alcoholismo.
Cada individuo que componemos el grupo tiene su propia personalidad, sus propias
ideas y forma de ser, cosa que en nuestras terapias debemos dejar al margen y centrarnos única y exclusivamente en lo que nos afecta, el excesivo consumo de alcohol.

Todas las opiniones y experiencias que fluyen no serán exactamente lo que nos pase a nosotros unos por que reconocen tempranamente el excesivo consumo otros por recomendación medica. Estos son los que mas "suerte" tienen. Se asustan de lo que oyen de aquellos que por circunstancias han llegado mas lejos en la enfermedad.

Una enfermedad que no se cura es para siempre pero si no se bebe no pasa nada eres normal, el hígado se recupera la salud mejora la vida cambia y siempre siempre a mejor.

Hay montones de causas:

Me echaron del trabajo.

Los amigos que tenia me han dejado por que me pongo insoportable cuando bebo,
el del bar de toda vida con los dineros que le he hecho ganar a ese hombre, no me deja entrar en el bar dice que soy un broncas.

Mi mujer me ha puesto los papeles en la mesa para el divorcio por que no me aguanta más.

Mis hijos me han apartado de su vida por que soy egoísta y solo pienso en mi.

Pegue una bofetada a mi mujer y mis hijos porque no me dejaban beber.

Tuve que robar un estanco para comprarme alcohol y acabe en la cárcel.

La poli decía que iba bebido y me subia por los bordillos. Yo no me acuerdo.

Me he rendido solo quiero morir.

ETC..................................................muchos etc....

Algunos de los nuevos se quedan alucinados: yo no he hecho todo eso, solo monto broncas de vez en cuando etc. ¿seré alcohólico?.

Da igual mujer que hombre aunque hoy en día en la mujer sigue siendo peor visto que en el hombre.

Seguir en las terapias escuchando no oyendo pero si estáis aquí alguna alarma habrá sonado y en algún momento habrá que apagarla.

Un incendio se puede extinguir con esfuerzo, se puede salvar algo o todo si se coge a tiempo, o se puede dejar que lo consuma todo. También esta el que pasado un tiempo lo sabe todo del alcohol es el mas listo aquí ya no me enseñan nada, a mi quien de estos me va a enseñar si yo llevo X años aquí y puedo dar lecciones a todos, y mira tu por donde desaparece y mira tu que como el gua-diana pasa el tiempo y vuelve mira tu que tontada una recaída de nada, quien me lo iba a decir vuelta a empezar pero aun no se convencen: yo tomar pastillas otra vez si llevo 10 años sin beber ? y salta la alarma y le preguntas ¿has entendido algo ?.



El grupo somos todos y cada individuo aporta al grupo lo mejor de si mismo no se puede imponer nada, por que el grupo busca lo mejor de cada uno.

¿Por que decimos que hay que ser humildes? por que hay que reconocer lo que somos y eso cuesta, pero en esta enfermedad no hay superiores ni inferiores no hay clases y si alguno se cree superior, el mismo se aísla y a lo mejor deja de beber pero no es feliz sigue siendo intransigente, dictador, aquí se hace lo que yo digo, tratara de imponer, incordiar, malmeter pero el grupo es fuerte y te defiende, y se defiende.

EL GRUPO LO ES TODO SOMOS TODOS IGUALES NOS ENTENDEMOS Y COMPRENDEMOS: ¿DONDE MEJOR QUE AQUÍ TENEMOS LA LIBERTAD DE HABLAR DE ESTE PROBLEMA?.

La sociedad no ve mal las fiestas los botellones, la publicidad constante animando al consumo del alcohol, campañas algunas animadas y financiadas y apoyadas por la política y con la presencia de políticos, con el cuento de que es un alimento
mediterráneo. Estudios pagados por bodegas que encumbran el alcohol.

¿Que costo tiene el alcoholismo y tabaquismo para la seguridad social.?

Con el tabaco prohíben la publicidad, fumar en las marquesinas de los autobuses, todas las trabas posibles, sera por que nuestro papa estado nos cuida y mima ¿Y en el alcohol acaso hay Intereses?.

Fernando Guiseris

Es cierto que nadie puede hacer siempre todo lo que quiere, pero cualquiera puede no hacer nunca lo que no quiere.
Jorge Bucay

jueves, 28 de abril de 2016

Cartas adolescentes


Aquí publicaremos periódicamente unas cartas escritas entre el año 1980 y 1982 de adolescentes de bachillerato de la época.



Primera carta de una niña.

El alcoholismo hoy mujeres y jovenes



Reportaje de Antena Aragón sobre el alcohol en las mujeres y los jóvenes muy interesante sobre la evolución que esta tomando en Aragón esta enfermedad.


video

Gracias a Antena Aragón por preocuparse por esta lacra que afecta a la sociedad

miércoles, 27 de abril de 2016

Campaña de la Diputación de Valladolid frente al alcoholismo juvenil jóvenes


Profesionales de Aclad participarán en botellones y en peñas de los pueblos para concienciar sobre los riesgos de un consumo excesivo e irresponsable.

Bajo el título «+cabeza -alcohol», la Diputación de Valladolid, de la mano de su presidente, Jesús Julio Carnero, presentaba un ambicioso Plan con el que se pretende combatir los efectos negativos del consumo excesivo e irresponsable del alcohol entre los jóvenes de la provincia. Un programa, que consta de diez medidas, siendo la más llamativa la participación de profesionales y voluntarios de Aclad, la Asociación de ayuda al drogodependiente de Castilla y León, en botellones en Matapozuelos y Viana de Cega, además de en las peñas de Tudela de Duero, Tordesillas, Íscar y Medina de Rioseco.



Eso sí, Carnero recalcó que la «Diputación no está en contra ni del botellón ni de las peñas, sino a favor de ambos, siempre que se hagan de manera responsable». Y es que «innovación, prevención, reducción de daños o la coordinación», serán las grandes líneas en las que se van a trabajar, llevando las campañas a distintos campos como las familias, comerciantes y hosteleros e, incluso, responsables municipales.

La prevención volverá a resultar fundamental, resaltaba Carnero momentos antes de participar en una jornada celebrada en el castillo de Fuensaldaña, en la que se dieron cita jóvenes, alcaldes y representantes sociales. De esta manera se realizarán cinco campamentos urbanos para niños y niñas que durante los meses de verano, desarrollarán en días alternos diez sesiones de promoción de hábitos de vidas saludables. A ello se sumará la realización de otra decena de talleres de promoción de ocio alternativo de dos horas de duración con jóvenes de la provincia.

También se va a consolidar el concurso «Alcoholmediominuto», en el que se incide en que sus participantes ideen un anuncio publicitario para sus compañeros y amigos con la intención de prevenir el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

Una de las novedades en este Plan se centrará en la prevención de recaídas, para facilitar el acceso a recursos especializados de prevención a los menores de 21 años que hayan sufrido una intoxicación etílica con el fin de reducir los riesgos de cara al futuro. Asimismo se incidirá en el control de la venta de alcohol y en cumplir la reglamentación vigente. Para ello se pondrá en marcha una campaña de sensibilización sobre la dispensación responsable, dirigida al sector de la hostelería y del comercio. A ello se unirá una jornada de trabajo con alcaldes y alcadesas de la provincia para sensibilizarles del problema. Pero todo ello «con la piedra angular que es la familia, que es el principal factor protector».

Aplaudimos la iniciativa del Ayuntamiento y deseamos se unan mas a esta campaña de información a los 
jovenes a nuestro futuro.